Diana de Gales, la princesa que quería vivir

Acosada, hasta el final, por la prensa escandalosa

Publicado en etcétera, septiembre de 1997

La princesa que quería vivir, es el título de la película de Audrey Hepburn, que Guillermo Cabrera Infante recordó hace pocos días para sintetizar vida y tragedia de Diana Frances Spencer. Vivió frente a los reflectores, padeciéndolos y eventualmente utilizándolos. Lo hizo con arrojo, reivindicando su derecho a la heterodoxia aunque provocase los más reales disgustos. Sufrió a la prensa, de la que recibió menos en comparación con tanto que le dio.

   El accidente estúpido en el que murió en París la madrugada del sábado 31 de agosto, no hubiera ocurrido sin la persecución latosa e insolente de un grupo de paparazzis ansiosos de robarse un instante de la felicidad de la princesa de Gales. En ese atraco Diana, su acompañante y el chofer del automóvil perdieron la vida. Más que paradójica, la reacción de la prensa sensacionalista fue de insolente e inmoral expoliación: las fotos del accidente, con Diana moribunda, se cotizaban en un millón de dólares.

   Pocos personajes en este mundo tan ayuno de figuras con densidad y temple propios, llamaron la atención contemporánea con tanta fuerza como Diana de Gales. Entre aquella boda del siglo en 1981 y el rompimiento con el príncipe Carlos transcurrió una década y media repleta de intensos cambios en el mundo. Si se había derumbado el muro berlinés ya no sorprendería un descasamiento más en la otrora estirada familia real británica. Lady Di podría ya no vivir junto a la reina, pero alcanzaba mayor popularidad que ella.

 

¿De quién es la culpa?

Aflicciones, rivalidades, altiveces y penurias de la princesa, serían seguidos paso a paso por una prensa que encontró en Diana al personaje paradigmático del sensacionalismo en los medios. Pocos, como ella, habían llegado tan rápido a las alturas de la todavía palaciega realeza británica. Pero no era por ese escalamiento que Diana desperaba curiosidades tan extendidas. Su singularidad,  radicaba en esa enorme facilidad para resultar espontánea. No es casual que haya concitado la admiración de hombres, pero sobre todo de mujeres que en todo el mundo, se identificaron con sus ganas de ser ella misma en medio de una de las estructuras más rígidas, esclerótica incluso, en el mundo entero. Quiso ser dueña de su destino. Murió cuando apenas empezaba a conseguirlo.

   La timidez sonrojada, no se contradecía con la altivez en sus decisiones drásticas. Princesa o no, Diana era capaz de mostrar disgusto como cuando aparecía fotografiada junto al altanero príncipe Carlos cuando ya no compartían el lecho ni el destino, lo mismo que sencilla deferencia con los enfermos y pobres en sus recurrentes obras de caridad. Alguien ha dicho que Diana fue la mujer más célebre del siglo XX. Quién sabe, aunque sin duda tendría méritos en la competencia para ese subjetivo cuan inútil lauro. ¿Quién más? ¿Jackie Kennedy? ¿Indira Gandhi? ¿Marilyn?

   En todo caso, ahora la figura de Diana de Gales tiene el aura indeseable y deslumbrante de quienes habiendo vivido con intensidad y fama, mantienen el fulgor imperecedero que les da un final trágico. Eso les ocurre a quienes vuelan tan cerca del sol, decía el lunes el editorial del diario británico The Guardian.

   A Diana no la mataron los fotógrafos que la perseguian en París. Las cosas no son tan sencillas. Se puede decir, sí, que sin el acoso de los paparazzi el automóvil que la conducía con su novio Dodi al Fayed no tendría que haber viajado a tan estruendosa velocidad y así, el choque bajo la plaza de L’Alma no hubiera ocurrido. Pero los fotógrafos que sin decoro ni desvelo perseguían a la famosa pareja, tenían clientes para sus placas. ¿De quién es la culpa? ¿De los paparazzi inoportunos e irrespetuosos? ¿De los editores que pagan enormes sumas por las fotos indiscretas? ¿Del público que consume con fruición y morbo esa prensa sensacionalista?

“La prensa es feroz”, decía

Diana fue víctima de su fama y su fama, era insistentemente aprovechada por la prensa escandalosa. Cada una de sus vicisitudes en las últimas dos décadas, estuvo ligada al conocimiento o la amplificación que de ellas, hacía la prensa escandalosa. El idilio y el matrimonio con Carlos de Gales, las versiones de anorexia en 1982, los rumores de desaveniencias matrimoniales, las aventuras de su marido y sus propios, vengativos o espontáneos devaneos: uno tras otro, cada episodio en la vida de la princesa no hubiera sido como fue, de no haber influido los medios.

   Padeció a la prensa, pero nunca quiso alejarse de ella. Diana pudo haber buscado una vida menos expuesta a los reflectores, pero decidió permanecer en el ámbito de las actividades públicas. En varias ocasiones, quiso aprovechar el magnetismo de su imagen mediática para favorecer sus proyectos filantrópicos. Se hizo acompañar de cámaras y reporteros al encontrarse con Teresa de Calcuta, o al denunciar el riesgo enorme de las minas terrestres, lo mismo que en sus visitas a enfermos de sida o en su reciente viaje a Bosnia.

   Víctima de la maledicencia y el chismorreo de los medios, Diana logró utilizarlos con inteligente perspicacia a fines de 1995, cuando arreciaba su litigio con la casa real británica debido al divorcio con Carlos. Se había sabido de su relación con un antiguo instructor de equitación, había padecido aislamientos y depresiones y estaba en riesgo de perder su patrimonio: entonces, concedió una entrevista televisiva a la BBC. Durante dos horas, mostró excepcional desenvoltura para pasar del candor a la tristeza, del azoro a la sonrisa, siempre dejando la tersa sensación de una franqueza contundente y pasmosa: relató flaquezas y miserias de la vida en la Casa de Windsor, reconoció que se había autoflagelado y que padeció bulimia, habló de su relación fracasada con Carlos y de la presencia de Camila Parker, admitió que había tenido amantes y que fue de nuevo traicionada. Quien manifestaba tal sinceridad, no podía ser condenada.

   A final de cuentas, lo que Diana quería era vivir y que la dejaran vivir. La reina Isabel perdió la batalla y tres meses más tarde estaba listo el acuerdo para el divorcio.

   ¿Fue Diana víctima de los medios? Sí, pero mucho antes de la tragedia en el puente bajo el Sena. “La prensa es feroz. No perdona nada, sólo va a la caza del error. Cada intervención es distorsionada. Cada gesto, criticado” dijo ella pocas semanas antes, en la que quizá fue su última entrevista, con una reportera de Le Monde.

 

Vida privada y vida pública 

Esa ferocidad mediática era peculiarmente abusiva porque se ensañaba con la vida privada –más aún, con el derecho a tener vida privada— de la fotogénica y acosada Diana de Gales. La tragedia en París, ha reabierto la discusión sobre las distinciones entre vida pública y privada de los personajes públicos. Diana pudo haber requerido de la presencia de los medios en su viaje a Bosnia, pero a los editores que tasaban millonariamente sus fotografías les interesaba más una instantánea, aunque fuese de pésima calidad técnica, besándose con su nuevo y a la postre último enamorado.

   Pocas horas después de la tragedia el hermano de Diana culpó, directamente, a la prensa que la acosó durante 16 años. No se trata solo de la responsabilidad jurídica que ya examinan las autoridades policiacas en la capital francesa, sino del sistema mediático que ha sido capaz de erigir y demoler figuras a partir de la exposición no de  logros o yerros como gobernantes, artistas o deportistas, sino de sus asuntos íntimos.

   Es difícil que la muerte de Diana y sus acompañantes baste para modificar las tendencias de esa prensa sensacionalista. Pero acaso, sirva para acicatear esa discusión incabada –al respecto, México no es la excepción— sobre la necesidad de que existan límites legales y también éticos, a la intromisión de los medios en la vida privada de los personajes públicos. Mientras tanto ahora, hoy mismo, la prensa escandalosa, desplegando los detalles de la tragedia en el Puente de L’Alma, vende millones de ejemplares (o, en sus modalidades televisivas, acapara audiencias estupefactas) lo mismo en Londres y Madrid que en Nueva York o, también, en México. –0–

12 comentarios para “Diana de Gales, la princesa que quería vivir”

  1. mireya Dice:

    deseo con todo mi corazon que los hijos de la princesa diana de gales alcancen la felicidad que su madre no logro bendigo a estos niños desde barquisimeto, venezuela

  2. paqui Dice:

    Soy una gran admiradora de la Princesa Diana y espero que algun dia se puedan esclarecer las causas verdaderas de su muerte sean las que sean para que asi pueda descansar en paz.Deseo de todo corazon que sus hijos mantengan su memoria y que el pueblo britanico no la olvide nunca

  3. VERONICA Dice:

    Diana, no solo fue una princesa sino un ser humano muy hermoso. Por dentro y por fuera.
    Me gustaría imitarla, tratare de hacerlo cuando tenga mis hijos, en darle el amor que ella le dio a los suyos y lo que les enseñó, les dio afecto, cariño, amor, cuidados y muchas cosas que solo una madre con un corazon tan hermoso puede dar.
    Pido a Dios que mi amor de madre se asemeje al de la princesa Diana.

    A sus hijos les digo que nunca olviden lo que mami les enseño. Den amor, ustedes pueden ayudar a los necesitados, por favor haganlo.

    vero.

  4. lucia faundez Dice:

    soy una admiradora de la princesa de gales por el gran amor que le tuvo a sus hijos y por la gran bondad co n la ayudo a muchos nesecitado ojala que ahora que se cumpliran 10 años de su muerte sus hijos encuentre la paz que necesita .muchos periodicos que he leido estos ultimos dias hablan de que diana tuvo muchos amantes,que no era una buena persona etc.pero que facil es para todos los que hablan mal de ella decir eso ya que no se puede defender eso yo lo encuentro asqueroso ya que gana miles de pesos hablando mal de una persona que no esta aqui para defenderse no se dan cuenta del gran daño que le hacen a los hijo de diana esos comentarios mal intencionados ojala algun dia se den cuente del mal que hacen ya que nunca seran podran ser felices por hacer daño alos demas con sus mentira lucy.

  5. ginna paola calderon Dice:

    nopueda creerlo

  6. ginna paola calderon Dice:

    LA PRINCESA DIANA DE GALES PARA COMO SI FUERA MI MADRE QUE ESTUVIERA EN OTRO PAIS Y MURIO NUNCA LA OLVIDARE POR HAVER SIDO TAN AMOROSA BONDADOSA QUE EMPAS DESCANCES………………………………….D I A N A T E A D M I R OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO

  7. admiradora Dice:

    DIANA era no solo una buena princesa sino tambien una buena madre y compañera ademas de hacer tantas obras de caridad por eso nosotro este dia de muertos haremos un altar en su nombre
    10 años sin ella son dificiles

  8. maria soledad Dice:

    DIANA FUE ES Y SERA LA REINA DE CORAZONEZ …..UNA HERMOSA MUJER DE CUERPO Y DE ALMA BONDADOSA TIERNA , JAMAS NADIE LA SUPLANTARA……FUE UNA MUJER ADMIRABLE Y UNA MADRE AMOROSA

  9. maria soledad Dice:

    EL DIA EN QUE FALLECIO NO SERA NUNCA OLVIDADO……ESPERO QUE SUS HIJOS Y SU PUEBLO NUNCA LA OLVIDEN

  10. MARIA ELENA Dice:

    espero que algun dia se aclare su muerte

  11. vilma Dice:

    DIANA DE GALES una prindesa ue nunca jamas se encontrara el mundo , que tuvo de sobrenombre REINA DE CORAZONES , la mas bella no solo por dentro sino tambien por fuera.
    Asi un 1 de julio de 1961 que nunca jamas lo vamos a olvidar el dia en que nacio y un 30-31 de agosto de 1997 por que fue en la madrugada su muerte .
    ella hizo muchas cosa buenas como ayudar a nuestro projimo , pero asi no era feliz .
    por dar mi comentario dijo que CARLOS era muy feo para una mujer tan bella como ella y lo peor que le engañaba con CAMILA PARKER una mujer al igual de fea como CARLOS no es por ofenderlos sino por mi parecer es asi .
    pero eso si ella tubo unos hijos tan sinpaticos como su mama y espero que sean muy muy felices ,su mama no podra estar en este mundo pero ella les esta mirando desde alla arriba y les ayuda cuando lo necesiten , tengo la seguridad que es asi , con certesa ellos son muy felices al igual que la PRINCESA DIANA LO ES EN EL OTRO MUNDO junto al papa JUAN PABLO II , LA MADRE TERESA DE CACUTA , JESUS Y CON MUCHA MAS GENTE .
    solamente les pediria que oren mucho mucho por ella , por sus hijos , por dody y por toda su familia , por que ellos tienen tanta plata pero no son felices .
    oren por su felicidad de ellos y de ustedes .
    MUCHAS GRACIAS DIOS
    MUCHAS GRACIAS

  12. alguien Dice:

    ella ere muy buene deveria ser santa

Escribe un comentario