El autor

Raúl Trejo Delarbre (México D.F., 1953) es Doctor en Sociología por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, Maestro en Estudios Latinoamericanos y Licenciado en Periodismo por la misma Facultad.

Investigador titular en el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM y profesor en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de esa Universidad.

En la UNAM, es profesor en el Posgrado en Ciencias Políticas y Sociales que tiene como sede a la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, así como en la licenciatura en Comunicación en la misma Facultad. Ha sido profesor en la Facultad de Economía. Es miembro del Consejo Académico del Posgrado en Ciencias Políticas y Sociales en representación del Instituto de Investigaciones Sociales.

Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores, SNI, con el nivel II. En la UNAM tiene el Nivel D en el Programa de Estímulos a la Productividad y el Rendimiento del Personal Académico.

Ha dirigido o se encuentra dirigiendo 21 tesis de licenciatura, 9 de maestría y dos de doctorado.

En México ha ofrecido conferencias y/o participado en mesas redondas, entre otras instituciones, en la UNAM, la UAM y las universidades autónomas de Baja California, Ciudad Juárez, Coahuila, Durango, el Estado de México, Guerrero, Hidalgo, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, San Luis Potosí, Zacatecas, así como en las universidades de Guadalajara, Iberoamericana y Pedagógica Nacional. Además en la FLACSO, la Cámara de Diputados y la Asamblea Legislativa del DF. En otros países, en las universidades de Brasilia, de California en Berkeley, de Chicago en Illinois, Federal de Río de Janeiro, Javeriana en Bogotá, de Managua en Nicaragua, de Quilmes en Buenos Aires, de Tulane en Nueva Orleans, de Santiago de Compostela y en la Casa de América en Madrid, España; para el Center por US Mexican Studies en La Jolla, Calif., la Fundación Pablo Iglesias en Madrid, la Societé Radio Canadá en Québec, el SELA y la UNESCO en Buenos Aires y la Asociación de Periodistas Europeos en Panamá, entre otros sitios e instituciones.

Es autor de quince libros: La prensa marginal (El Caballito, 1975), Este puño sí se ve. Insurgencia y movimiento obrero en México (El Caballito, 1987), Las agencias de información en México (Trillas, 1989), Crónica del sindicalismo mexicano, 1976-1989 (Siglo XXI, 1990), Ver, pero también leer (Instituto Nacional del Consumidor-Gernika, 1991), Los Mil Días de Carlos Salinas (El Nacional, 1991), La sociedad ausente (Cal y Arena, 1992), Los sindicatos mexicanos ante el Tratado de Libre Comercio coautor, con Pablo Pascual Moncayo (SNTE-IETD, 1993), Chiapas: la comunicación enmascarada (Diana, 1994), La nueva alfombra mágica. Usos y mitos de Internet (Fundesco, Madrid y Diana, México, 1996), Volver a los medios. De la crítica, a la ética (Cal y Arena, 1997), El secuestro de la UNAM (Cal y Arena, México, 2000), Mediocracia sin mediaciones (Cal y Arena, México, 2001), Poderes salvajes. Mediocracia sin contrapesos (Cal y Arena, 2005) y Viviendo en El Aleph. La Sociedad de la Información y sus laberintos (Gedisa, Barcelona, 2006).

Es coordinador de diez libros colectivos (entre ellos Televisa, el Quinto Poder y Las Redes de Televisa). Es coautor, con textos suyos, en otros 78 libros colectivos, la mayoría con ensayos sobre sindicalismo, medios de comunicación o sistema político mexicano. Entre los más recientes se encuentran: Adolfo Sánchez Vázquez, editor, El Mundo de la Violencia. UNAM y Fondo de Cultura Económica, México, 1998; Néstor García Canclini y Carlos Moneta, coords., Las Industrias Culturales en la Integración Latinoamericana. Eudeba y SELA, Buenos Aires, 1999; Léxico de la Política. FCE, FLACSO, México, 2000; Susana Finquelievich, coord., Ciudadanos, a la red. Los vínculos sociales en el ciberespacio, La Crujía, Buenos Aires, 2000; Jorge Carpizo y Miguel Carbonell, coords., Derecho a la información y derechos humanos. UNAM, 2000; Bernardo Díaz Nosty, director, Informe Anual de la Comunicación 2000-2001, Grupo Zeta, Madrid, 2001; Internationales Handbuch Medien 2002/2003 del Hans-Bredow-Institut für Medienforschung an der Universität Hamburg, 2002; Roberto Aparici, coordinador, Comunicación Educativa en la Sociedad de la Información, UNED, Madrid, 2003; Jorge Alonso y Alberto Aziz, coordinadores, El Estado Mexicano: Herencias y Cambios, CIESAS, México, 2005; Guillermo Sunkel, coordinador, El Consumo Cultural en América Latina, Convenio Andrés Bello, Bogotá, 2005.

Es fundador de la revista etcétera, ahora especializada en medios de comunicación, de la que fue director entre 1993 y 2002. Ha sido colaborador regular de, entre otros, los diarios El Universal, La Jornada, El Porvenir (Monterrey, N.L.), La Opinión (Los Ángeles, Calif.), Unomásuno, El Día, El Nacional, Excélsior y El Economista, así como del semanario Punto y la revista Siempre! Fue colaborador de la revistas Expansión y Tecnología Empresarial. Para La Crónica de Hoy de la ciudad de México escribió entre 1999 y 2005 la columna diaria Sociedad y Poder que se reproducía en otros diarios de los estados. A partir de febrero de 2007 esa columna se publica nuevamente, cada semana, en La Crónica.

Ha sido comentarista político en Canal 11, Multivisión, el IMER, Monitor de Radio Red y Radio 13. Actualmente lo es en Fórmula de la tarde en Radio Fórmula.

Es miembro del Consejo Editorial de la Revista Nexos, de la Junta de Gobierno del Instituto de Estudios Para la Transición Democrática, del International Institute of Communications y de la Internet Society en cuyo capítulo mexicano forma parte del Consejo Consultivo. Fue presidente de la Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación.

Durante 2002 formó parte del Grupo de Trabajo en Tecnologías de la Información y la Comunicación creado por la Organización de Estados Iberoamericanos, la Organisation Internationale de La Francophonie, la Comunidade dos Países de Língua Portuguesa, la Unión Latina y la Secretaría de Cooperación Iberoamericana.

En 1990 recibió la Distinción Universidad Nacional para Jóvenes Académicos, en el área de Investigación en Ciencias Sociales. En 1994 recibió el Premio Nacional de Periodismo, en la rama de Artículo de Fondo. En 1996 la Fundación Fundesco, de Madrid, le otorgó el Premio Fundesco de Ensayo.

7 comentarios para “El autor”

  1. LUCIA ANDRADE Dice:

    gracias

  2. daniel gonzalez troyo Dice:

    HOLA: UN RESPETUOSO SALUDO SERIA MUY INTERESANTE COMPARTIR MI EXPERIENCIA PERSONAL EN LA PARTICIPACION DE BIG BROTHER PERO EFECTIVAMENTE LLEGARIAMOS A ALGUNAS CONCLUCIONES SIMILARES EN REALIDAD PARECE UN SIMPLE PRAGAMA DE TV PERO EL PROPOSITO ES TOTALMENTE MAQUIA-VELICO HE LEIDO MUCHOS ARTICULOS SUYOS ES ADMIRABLE FELICIDADES Y GRACIAS POR ESCRIBIR SUS ARTICULOS

  3. Karina Dice:

    kisiera conocer más a fondo la ideologia del doctor

  4. Jacaranda Pineda Dice:

    Es admirable su trabajo como investigador en el area de la comunicaciòn polìtica.
    Soy maestra en la maestria de Ciencias Polìticas en la Universidad Vasco de Quiroga en Morelia, Michoacan, y aunque la universidad pertenece a èlites de derecha, la literatura que consumimos en la mestria tiene un origen mas apegado a la realidad. Seria de suma utilidad que usted, con toda su experiencia, pudiera recomendarnos algunos de todos los textos que ha escrito, para analizar en la clase de Comunicaciòn Polìtica.

    Gracias

  5. Marco A. González Gama Dice:

    Estimado Raúl:

    Hace algunos ayeres leí el interesante trabajo que coordinaste: “Televisa, el quinto poder”, bueno, simplemente para corroborar un dato que si mal no recuerdo se recoge en ese texto, consistente en el origen del modelo comercial de televisión que se siguió en México a raíz de la visita que hizo González Camarena a Inglaterra; recuerdo que el informe de GC a Miguel Alemán privilegiaba el modelo mixto (privado y estatal) y Alemán simplemente se decidió por el privado por razones obvias. La semana pasada Miguel Alemán chico escribió en una colaboración en El Universal exactamente lo contrario a propósito del informe de GC, con lo que faltó a una verdad histórica. Estoy bien o me equivoco.
    Saludos

  6. Karina A. Dice:

    Buenas tardes:
    Le escribo para solicitarle su apoyo. Actualmente me encuentro en proceso de elaboración de tesis de posgrado (maestría en Gob. y Admon). Me interesa hacerla sobre mediocracia. Soy comunicóloga pero mi asesora me pide autores recientes que hablen del tema, además de un punto de llegada, es decir, un capítulo donde se manifieste mi hipótesis. ¿Podría sugerirme bibliografía reciente para construir mi anteproyecto?
    Muchas gracias

  7. silvia rodrigo Dice:

    Estaba pensando … que, la estructura cultural que produjo el advenimiento de la democracia en el mundo, a la cual está ligada su expansión y obviamente su existencia misma, fue fruto de una multiplicidad de circunstancias, (quisiera ser su amiga y cambiar opiniones sobre estos temas que me interesan muchísimo, quiero ser su amiga porque, de las cosas que me interesan me relaciono espiritualmente, por jemplo soy muy amiga de mis libros) Quiero hacer un adecuado análisis histórico y elegir una correcta filosofía para redescubrir nuestra cultura latinoamericana y obligarme a privilegiar la oscura pero incesante operación de los valores evangélicos a travs de los siglos.
    Ya advirtió Maritaim que la creencia en la libertad y en la dignidad de la persona, en la igualdad de los hombres y en el ideal de solidaridad fraterna no solo en el plano espiritual, sino tambien en el social y político, surgió de un suelo cultural abonado por el cristianismo, y por esta razón provisto de determinadas condiciones referentes a creencias, valores, representacions colectivas e ideas morales.
    Y estaba pensando … en la conexidad de estas creencias valores y representaciones con la relación que existe entre poder e ideologías, volví atras en el tiempo, para comparar la ex Yugoeslavia con Latinoamérica (el pueblo quiere algo y el gobierno, hace otra cosa). Sin embargo, aquella Yugoeslavia fue un ejemplo de la resistencia a la conducta dominante de un Estado opresor interno, no era un Estado opresor externo, no era otro Estado, era una nacionalidad dominando por sobre otra haciendo uso del mismo Estado para su dominio.
    Será porque la postergada Latinoamerica originó su democracia en el transplante de instituciones polírticas europeas y norteamericanas. Será porque tal operación fue posible a partir de la propagación en las provincias amricanas del Imperio Español de ideas scials y políticas ya en boga en Europa. O será que estas instituciones al implantarse en Latinoamérica encontraron una formación cultural a la que puedo caracterizar, como una versión propia de la cultura occidental, que había dado orígen en el subcontinente a la adopción de sistemas filosóficos, de ideales políticos y de algunas formas de organización social coincidentes con los requerimientos del ideal democrático?Estoy convencida que la estructura cultural latinoamericana, sin embargo, presentaba también otros rasgos que dificultarían la feliz inplantación de la democracia en la región (talvez una ge`´etica inclinación al gorilismo caudillista).
    Tal vez sea por esta razón, que los privilegios de los pertuados en el poder impidan de una autentica resistencia del pueblo anesteciado, sin llegar a una oposición reactiva ante insoportables injusticias, que dentro de un marco, el marco entiendo son son las líneas de control intrahegmónico o normas transformantes, que estan establecidas por el sistema, es decir los que conducen la vida continental es decir EUA, y no se verifica una auténtica resistencia, no se la ejerce, pareciera que Latinoamérica está conforme con el status que tiene, y su elit dirigente percibe que la situación vigente es ventajosa, y no dejan de ponderar sus logros gubernamentales ¿estan ciegos? o cebados por los privilegios? Y estas unidades recipiendarias tratan de manejarse de la manera más independiente posible. Mientras que la re sistencia laxa “orgánica” como la labor de las ONG’s Pero en Latinoamérica el sistema de creencias valores y reresentaciones no configuran una resistencia “inorgánica” como Espartaco, que liberando y creando un ejército de esclavos pudo resistirse ante los romanos 73 años antes de Cristo. O la Resistencia de Jesucristo que subvirtió el órden de la época y generó una resistencia en base a su pensamiento espiritual; o la Revolución Francesa (1789) frente a la monarquía Absolutista y tuvo sus grandes pensadores que direccionaron la Rev. Francesa como Voltaire, Diderot, Rousseau, Motesquieu, Codorcet.
    Pero qué sucde en Latinoamérica, con penas y sin glorias, sin consolidar sus democracias, sin persistir en el ideal democrático, con una asombrosa resurrección, tal vez por una indudable vocación democrática que, sin duda stá vinculada a niveles más profundos de nuestra realidad cultural, donde el elemento religioso es determinante.
    No obstante en el trance de resurgimiento de la democracia que vienen experimentando nuestros países, se asoma un nuevo e inquietante riesgo, que se añade a los que pueden considerarse tradiconales y es una profunda incompatibilidad entre ciertos caracteres dominantes de la cultura de los países mas desarrollados que influye pesadamente sobre los nuestros a traves de un estilo de vida, de valores y actitudes impuestos por las mass media y otro canales y los elementos culturales básicos que requiere la construcción de una democracia consolidada.
    Es por esto y otras razones mas que veo lejanos los grandes cambios en Latinoam´erica, fundamentalmente la mediocreidad de la clase dirigencial perpetuados en el poder, y esto cra desesperanza en los latinoamericanos que saben nunca seran como los protagonistas de un Revolución Francesa o como la resistencia francesa durante la 2ª GMundial, o la resistencia de los portños en 1806 ante las Invasions Inglesas, o la resistencia pasiva promovida por Gandhi, o la resistencia de los negros en EUA frente a la opresión y la injusticia de los blancos, etc, atc

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