Televisión Azteca, ¿hasta cuándo?

El martes por la noche, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes declaró ilegal el servicio HiTV que ofrece Televisión Azteca en contravención a sus títulos de concesión. Esa autoridad le impuso una multa de 4 millones y medio de pesos.

Al día siguiente, miércoles 24 de febrero, el Consejo General del Instituto Federal Electoral castigó a esa televisora con una multa de 122.4 millones de pesos por negarse a transmitir spots de las campañas locales de los partidos políticos y de la autoridad electoral. Se trata de más de 16 mil anuncios que deberían haber sido difundidos en Chihuahua, Durango, Puebla y Zacatecas.

Hace menos de un mes, el 29 de enero, el IFE había resuelto otras multas, por más de 72 millones de pesos, a las estaciones de TV Azteca en Coahuila, Tabasco y Yucatán, que dejaron de transmitir más de 8200 spots.

En el transcurso de 2009, la televisora propiedad de Ricardo Salinas Pliego recibió varias sanciones más –también Televisa– por parte de la autoridad electoral.

A todas esas acciones, Televisión Azteca se ha inconformado judicialmente o ha anunciado que lo hará. Durante ya largo tiempo, esa empresa ha acostumbrado transgredir la ley y más tarde defenderse en los tribunales. Esas acciones demoran la aplicación de la justicia, pero paulatinamente Televisión Azteca comienza a recibir sucesivas sentencias desfavorables. Y sobre todo, se confirma la vocación de ilegalidad que una, otra y otra vez define a sus operadores.

La prohibición de la SCT al servicio HiTV ha suscitado alguna confusión porque TV Azteca, además de abogados pertinaces, cuenta con el respaldo de algunos columnistas, especialmente en las secciones de finanzas y negocios. Cada vez que a la televisora le hace falta, en varios espacios de prensa y radio se difunden las mismas versiones, en ocasiones sorprendentemente idénticas en defensa de los intereses de dicha empresa.

Ahora se ha dicho que la Secretaría de Comunicaciones no tiene atribuciones para sancionar la prestación de un servicio de televisión porque esa es tarea únicamente de la Comisión Federal de Telecomunicaciones. Sin embargo la legislación mexicana considera radiodifusión exclusivamente a la propagación de señales de manera abierta. La transmisión de contenidos audiovisuales por cualquier otro formato (cable, satélite, señales codificadas como las de HiTV) son consideradas servicios de telecomunicaciones. Y su regulación corresponde a la SCT.

Se trata de una legislación obsoleta, que no reconoce los formatos diversos y complementarios que hoy experimenta la comunicación digital. Pero esa es la ley que el Congreso, por cierto con la complacencia de las televisoras, ha mantenido desde hace 50 años.

Por otra parte, en junio de 2007 la Suprema Corte de Justicia resolvió que cualquier utilización adicional que haga un concesionario de radiodifusión de las frecuencias que le han sido asignadas, tiene que ser motivo de una licitación. Esa fue una de las decisiones más importantes en la revisión de la llamada Ley Televisa.

Lo que hace Azteca con HiTV es, precisamente, utilizar sin permiso el segmento del espectro radioeléctrico en donde se difunden las señales de los canales 7, 13 y 40 y, adosados a ellas, incorporar las señales de varios canales que solo pueden ser vistos con un decodificador. Ese receptor se vende en las tiendas Elektra, que son propiedad de Salinas Pliego.

La vocación de TV Azteca para transgredir la ley, ha quedado claramente acreditada. Esa fue la empresa cuyos directivos enviaron a un grupo de pistoleros para asaltar la antena del canal 40 el 27 de diciembre de 2002 para dirimir un litigio financiero que mantenían los propietarios de ambas televisoras. Tiempo después, Azteca se apropió de la empresa concesionaria del Canal 40. Al parecer está por concluir el proceso judicial acerca de la propiedad de esa televisora.

Una empresa que tiene como práctica la contravención del orden jurídico –para no referirnos al uso político que hace de sus noticieros o a la charlatanería frecuente en sus contenidos– no debería usufructuar segmentos del espectro radioeléctrico que es patrimonio de la nación y a través del cual se ofrece el servicio público que constituye la televisión.

Hay motivos de sobra para que el Estado mexicano revoque las concesiones que maneja Televisión Azteca en las cadenas de los canales 7 y 13.

Publicado en eje central

One thought on “Televisión Azteca, ¿hasta cuándo?

  1. Usted tiene una fijación contra TV Azteca. Con el llamado “apagón analógico” el tener un decodificador como el que vende Elektra servirá para que los que tenemos televisiones normales podamos ver televisión en alta definición. TV Azteca cobra por el aparato, no cobra por las señales. Por eso para mí no entra al concepto de “Televisión Restringida”. Los servicios de cable son caros y no los bajan de precio; sería mejor verlos gratis con un decodificador, además de que solamente se ven canales de TV abierta, en formato de alta definición, y otros derivados de la programación de Azteca que no se cobra por verlos. En zonas donde yo vivo, donde no se ve bien la señal analógica común de televisión, sin embargo llega la señal de alta definición y preferiría poder ver mi TV con buena definición en lugar de no poder ver ciertos canales por estar rodeado de interferencias, y además sin pagar otra cosa más que el decodificador. ¿Usted recibe dinero de los cableros para oponerse a esto?

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