Menos Televisa en Estados Unidos

Publicado en Zócalo, mayo de 2007

El mercado hispano en Estados Unidos ha sido obsesión y perdición para Televisa. Una y otra vez, durante más de dos décadas, el consorcio mexicano ha intentado ampliar su presencia en la televisión de aquel país pero ha tropezado con obstáculos legales y comerciales. La venta de las acciones que tenía de la empresa Univisión, anunciada a fines de marzo pasado, pareciera postergar por un plazo indefinido esa ambición que mantuvo el viejo Emilio Azcárraga Milmo y que compartió su hijo, el actual presidente de Televisa, Emilio Azcárraga Jean.

   A Televisa no le fue mal en la venta de esas acciones. Cobró mil 94 millones de dólares por un paquete que alcanza aproximadamente el 11% de la propiedad de Univisión. Esa empresa, que es la más importante en el mercado de los medios hispanos en Estados Unidos, fue adquirida por el grupo de inversionistas Broadcasting Media Partners organizado por el empresario judío-egipcio Haim Saban. Ese es el personaje que demolió las antiguas aspiraciones de Televisa para ampliar su participación en Univisión.

   Restringida por la legislación estadounidense que no le permite a un extranjero tener más de la cuarta parte de las acciones en una empresa de radiodifusión, Televisa se encontraba crecientemente arrinconada en las decisiones sustanciales dentro de Univisión. La disputa por el pago de los programas que la empresa mexicana le arrienda a la cadena estadounidense llevó a Azcárraga Jean a retirar a sus representantes del consejo de administración de Univisión y a enfrascarse en una disputa, que duró casi tres años, con el hasta hace poco principal funcionario de Univisión, Jerrold Perenchio.

 

Quinta cadena televisiva en EU

   Las diferencias con Perenchio –un antiguo representante de artistas y promotor de peleas de box que ahora se retira de la televisión en español después de haber vendido su parte por 1300 millones de dólares– entorpecieron los proyectos de Televisa para comprar Univisión. La empresa que llega a la mayor cantidad de hogares hispanos en Estados Unidos era propiedad de accionistas encabezados por Perenchio, del empresario venezolano Gustavo Cisneros y de la propia Televisa, entre otros. En la puja para adquirir Univisión participaron varios consorcios de los medios internacionales pero en marzo de 2006 el monto mayor fue ofrecido por el grupo que organizó Haim Saban, un empresario que se ha dedicado a comprar y vender medios de comunicación y que hace dos décadas comenzó a enriquecerse adaptando y traduciendo series de caricaturas japonesas –como Power Rangers y Las Tortugas Ninja– para el mercado estadounidense.

   En 1992, Jerry Perenchio y sus socios, entre ellos Azcárraga Milmo, pagaron 550 millones de dólares por Univisión. A partir de entonces el valor de dicha empresa se incrementó tanto debido a la expansión de los hispanos en Estados Unidos como a la diversificación del consorcio. Actualmente hay más de 41 millones de hispanos, que constituyen más del 14% de la población estadounidense.

   Univisión se ha convertido, por su importancia, en la quinta cadena de televisión en aquel país, después de CBS, Fox, ABC y NBC. Además tiene los canales Tele Futura y Galavisión con alcance nacional. Maneja 147 licencias de radio y televisión. Es propietaria de una empresa disquera y de Univisión Online, que se encuentra entre los portales en español de mayor audiencia en Internet.  

   Sus nuevos propietarios, pagaron 12 mil 300 millones de dólares por Univisión. Además, se hicieron cargo de la deuda por 1400 m.d.d. que tiene ese consorcio. La compra es arriesgada, pero no es una simple aventura, si se considera que Univisión tiene utilidades anuales por 2 mil 200 millones de dólares.

   Perenchio, que hace 15 años pagó 33 millones de dólares por su porción de esa empresa y ahora se lleva 1300, hizo un buen negocio. La cantidad que Televisa gastó para adquirir su paquete de acciones de Univisión también se multiplicó. Sin embargo no era vender lo que ya tenía, sino comprar el resto del consorcio, lo que buscaba la empresa encabezada por Azcárraga Jean.

 

Proveedor de contenidos

   Televisa, no obstante, seguirá presente en el mercado de la televisión hispana en Estados Unidos. Hasta ahora ha sido el principal proveedor de contenidos para Univisión y nada indica que, por lo pronto, esa situación tuviera que cambiar.

   Los programas de Televisa solamente pueden ser transmitidos, en Estados Unidos, por Univisión. Así se establece en un convenio con vigencia hasta 2017 y que ambas empresas ratificaron el año pasado para apaciguar las versiones sobre una posible retirada de ese mercado por parte del consorcio mexicano.

   La producción propia de Univisión está constituida por series como Sábados Gigantes, Cristina y el noticiero que lleva el nombre de esa cadena. Pero en lo fundamental, sobre todo en los horarios de mayor audiencia, se nutre de telenovelas y otras series de Televisa.

   Si hasta ahora le han ofrecido buenos rendimientos con escaso esfuerzo, pues la relevan de la necesidad de arriesgar, producir y promover contenidos nuevos, podría pensarse que Univisión seguirá explotando la cómoda fórmula que significa retransmitir los programas de Televisa. Esa situación podría cambiar si, como sugieren algunos  indicadores, las tendencias de los telespectadores hispanos se modifican en los próximos años.

   La teleaudiencia de Univisión, como de todos los medios en español en Estados Unidos, está conformada por migrantes de edad madura o avanzada que llegaron a ese país hace quizá dos décadas y que en parte debido a la dificultad que encuentran para entender el inglés, o simplemente porque no han querido integrarse del todo a la cultura anglosajona, prefieren consumir medios en su lengua nativa. Otra porción de ese auditorio está constituida por los migrantes de recién incorporación, de manera legal o no, al mercado de trabajo en ese país.

   Sin embargo los latinos más jóvenes se interesan cada vez menos por los contenidos en español. Se trata de los hijos o los nietos de las anteriores generaciones de migrantes y aunque reconocen y quizá practican algunas tradiciones familiares, la mayoría de ellos trabaja, convive, se relaciona, se expresa y piensa en inglés. Para esos estadounidenses el consumo de medios en español se vuelve cada vez más irrelevante.

 

Preferencia por el inglés

   Esos estadounidenses de origen latino pero con intereses sociales, laborales e incluso culturales y políticos afianzados en comunidades en donde el inglés es preponderante, son los hispanos de mayor capacidad de consumo. Así que cuando los analistas de medios hispanos en aquel país destacan el gran crecimiento del mercado de contenidos en español, soslayan el hecho de que cada vez más los estadounidenses de ese origen prefieren comunicarse en inglés.

   De 42 millones de hispanos contabilizados en 2005, 25 millones nacieron en Estados Unidos y algo menos de 17 millones migraron desde otros países. De acuerdo con estimaciones del Pew Hispanic Center, entre los mayores de 18 años, el 47% considera que su inglés es malo. Pero solamente el 20% de los menores de esa edad dice que habla mal el inglés.

   Entre los mayores de 18 años, el 18% solamente habla inglés. Y entre los menores de esa edad, los no hispano hablantes ascienden al 31%.

   En otras palabras, cada vez habrá más estadounidenses que, a pesar de su origen hispano, no hayan tenido oportunidad o necesidad de aprender nuestra lengua. Las transmisiones de Univisión y del resto de los medios estadounidenses en español no serán para ellos.

  

Transición mediática y cultural

   Otro estudio del mismo Pew Hispanic Center encontró, en 2004, que solamente el 24% de los estadounidenses de origen hispano prefería a los medios que difunden únicamente en español. El 44% dijo que le gustan los medios tanto en una como en otra lengua y el 31% afirmó que prefiere a los medios que difunden exclusivamente en inglés. Mientras más alta son la escolaridad y el ingreso, más acentuada es la inclinación por el inglés en el consumo mediático de esos estadounidenses.

   Así que los medios en español pueden convertirse en proveedores de contenidos para los más pobres, con menor educación y seguramente con situación migratoria más inestable, entre las personas de origen hispano que radican en Estados Unidos. Esa es una de las crecientes debilidades no solamente de empresas como Univisión que difunden para esas comunidades sino, incluso, de productoras en nuestra lengua como la misma Televisa.

   En términos mercantiles, que son los que prevalecen para establecer el auge o el quebranto de tales empresas, las audiencias en español podrían estar destinadas a tener una importancia marginal en el futuro de los medios estadounidenses. No faltarán quienes se inconformen e incluso se indignen con diagnósticos como ese. Al uso del español tanto en las familias como en los medios de origen latino, se les considera baluartes culturales en donde se practican y reivindican valores que influyen en la cohesión de las comunidades de ese origen dentro de Estados Unidos. Por otra parte, el uso del español y la preponderancia de trabajadores de origen latino es muy evidente en las principales ciudades de ese país, comenzando por la cosmopolita y cada vez más hispanizada Nueva York.

   ¿Cómo entender, entonces, la paradoja que significa un consumo de medios cada vez más anglosajón al mismo tiempo que hay una creciente presencia de los latinos y su idioma en Estados Unidos? Posiblemente hay que reconocer que nos encontramos en el curso de una transición cultural, generacional y también mediática. Para millones de latinos en ese país el idioma español es instrumento de comunicación e incluso señal de identidad. Pero conforme se integran a la vida estadounidense –no necesariamente a la cultura anglosajona, pero sí a la existencia cotidiana que implica trabajar, negociar y subsistir en inglés– esos latinos, sin dejar de hablar su lengua de origen o la de sus familias, quieren informarse y entretenerse en inglés.

 

Anticuado modelo televisivo

   Los nuevos dueños de Univisión seleccionaron a Joe Uva, un especialista en mercadotecnia, para reemplazar a Perenchio como nuevo gerente general del consorcio. El hecho de que no conozca las peculiaridades de los medios en español es algo más que un detalle. Uva ha sido presidente de Ventas del consorcio Turner y luego encabezó a una empresa relacionada con publicidad y nuevas tecnologías. Seguramente querrá desarrollar el portal de Univisión en Internet aunque, en el uso de la Red, los latinos manifiestan las mismas tendencias que en el consumo de televisión: cada vez más, y sobre todo los más jóvenes, prefieren navegar en inglés.

   No sería sorpresivo que dentro de pocos años los canales de Univisión difundieran programas en inglés. Eso significará un giro respecto del nicho de mercado que hasta ahora esa cadena ha usufructuado, a la vez que la búsqueda de audiencias entre quienes miran televisión en inglés.

   De ser así, quizá el fracaso al no poder comprar Univisión no haya sido tan perjudicial para Televisa. Si el futuro de la televisión en español es incierto, a la empresa mexicana podría convenirle más incursionar en otros mercados.

   Al seguir apostando a la difusión de sus telenovelas, programas de concurso y humorísticos entre los estadounidenses de origen hispano, Televisa se mantiene como opción –aunque carezca de canales de difusión directa– para los mexicanos que radican en Estados Unidos y que no hablan inglés. A la sociedad y al Estado mexicanos tendría que interesarle sobremanera la difusión de contenidos para esa comunidad de compatriotas nuestros. Pero hasta ahora, nos hemos conformado con que las necesidades de información y esparcimiento de estas audiencias las atienda la televisión privada de nuestro país.

   Por otra parte, al propagar contenidos de esa índole Televisa insiste en lucrar con un modelo de televisión anticuado. Aunque mantienen índices de audiencia nada despreciables, los programas de la empresa mexicana encuentran cada vez más rechazo entre los estadounidenses de origen hispano. En los foros de discusión del portal de Univisión se pueden hallar insistentes críticas a los programas producidos por Televisa

   La programación de Televisa, además, le ha comenzado a salir cara a la cadena estadounidense. Uno de los problemas que retrasó la formalización de la compra de Univisión fue la demanda que desde 2004 habían presentado grupos ciudadanos como la Coalición Nacional para los Medios Hispanos y la Oficina de Comunicación de la Iglesia Unida de Cristo, inconformes porque en una veintena de filiales de ese consorcio no se cumplía la obligación que las televisoras en ese país tienen para transmitir al menos tres horas semanales de programación destinada a cubrir los requerimientos educacionales e informativos de los niños.

   Los demandantes alegaron que la transmisión de telenovelas como “Cómplices al rescate”, “Vivan los niños” y “La niña de la mochila azul” –todas ellas, producidas por Televisa– había suplantado a la programación infantil de calidad. Una de las condiciones que la Comisión Federal de Comunicaciones impuso para aprobar la venta de Univisión fue el pago de una multa por 24 millones de dólares.

   Si reconoce la diversidad y los cambios de sus audiencias, Univisión tendrá que producir más programas propios y comprarle menos a Televisa. Ese giro, si implica menos espacio para programas en español, podría perjudicar a muchos mexicanos que viven en Estados Unidos. Pero esa modificación en el panorama comunicacional de y para las audiencias hispanas también podría significar una mayor y quizá mejor diversidad de contenidos en nuestra lengua. Menos Televisa y, por ejemplo, más programas de la televisión pública mexicana, sería una manera perspicaz de responder a los desafíos que implican los cambios en Univisión y en el mercado en el cual esa es la empresa emblemática.

  

 

Referencias

-Jim Puzzanghera y Meg James, “Univision new owners start with tough program”. Los Angeles Times, 28 de marzo de 2007.

-Meg James, “Univision’s new ownership takes over”. Los Angeles Times, 30 de marzo de 2007.

Pew Hispanic Center. http://pewhispanic.org

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3 thoughts on “Menos Televisa en Estados Unidos

  1. conclusion: UNIVISION Y TELEMUNDO tendran a desaparecer, en MEXICO empresas como TELEVISA Y TV AZTECA TAMBIEN DESAPARECERAN en ESTADOS UNIDOS la disolucion de VARIAS CADENAS AMERICANAS en MEXICO quiza en vez de TELEVISORAS COMERCIALES seran las TELEVISORAS PUBLICAS las que tendran el mercado mexicano

  2. Sera muy interesante observar lo que va a ocurir en la demanda que Televisa esta presentando contra Univision. Si Televisa logra salir de el contrato burcara hacer trato con NBC Universal (Telemundo)? Impidira supesto trato que NBC ingrese al mercado de Mexico? Tratara Televisa de formar otra cadena en Estados Unidos?

    Gracias por la buena obra.
    Edgar
    http://www.abitoffside.com

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