Convergencia para pocos

AVALÓ EL GOBIERNO LA CONCENTRACIÓN DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN PARA EVITAR COMPETENCIA, SEÑALA RAÚL TREJO DELARBRE EN LA UAM

Boletín de prensa de la Universidad Autónoma Metropolitana

febrero 27, 2007

La convergencia tecnológica en nuestro país ha significado mayor concentración de opciones tecnológicas y limitación de oportunidades para la población, además de que, por ejemplo, en el campo de la televisión digital la convergencia resultará en mayor calidad de imagen sin mejoras en los contenidos, por lo que es preciso que el Estado regule ese proceso, afirmó el especialista en medios de comunicación Raúl Trejo Delarbre.Aseguró que aún cuando el fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación sea favorable al recurso de inconstitucionalidad contra las reformas a la Ley Federal de Radio y Televisión, quedará “mucho trecho por recorrer” para lograr la pluralidad y democratización de los medios de comunicación en el país. Precisó además que las reglas para la convergencia digital no surgieron de esas reformas en 2006, sino dos años antes cuando se establecieron las condiciones para el funcionamiento de la televisión en el futuro.

Durante su participación el en Foro Internacional Concentración o Pluralidad. El reto de la Convergencia Tecnológica, realizado en al Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Trejo Delarbre destacó que fue en junio de 2004 cuando la Secretaría de Comunicaciones y Transportes dispuso que el tipo de televisión que vamos a tener en nuestro país, es decir, similar al estadounidense y que establece que las empresas que ya disponen de canales para transmisión analógica tendrán una frecuencia adicional para televisión digital.

Por el contrario, precisó, en países como Gran Bretaña el Estado resolvió que quienes ya tenían canales de televisión analógica tuvieran entre 30 y 40 por ciento de los canales digitales disponibles y que otras entidades de la sociedad –como empresas privadas o grupos sociales– dispusieran del resto de los canales. “En México lo único que vamos a tener es más de lo mismo con más calidad de imagen y contenidos del corte que ya conocemos”.

Según el investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México el gobierno mexicano determinó lo anterior con el propósito de evitar la competencia entre distintas opciones de televisión, pues en lugar de seis u ocho frecuencias por cada región del país, se podía haber contado con 24 o 30.

“Se trata de decisiones ya tomadas que va a será difícil revertir” porque ya hay derechos adquiridos por las empresas a las cuales les han sido adjudicadas concesiones adicionales, además de que el tema no está en la agenda de los políticos mexicanos, dijo en el encuentro.

Advirtió que si bien muchos legisladores piensan que basta con revertir la denominada “Ley televisa” para que se solucione el problema legal de los medios de comunicación, esto no es así, ya que si la Corte llegara a declarar su inconstitucionalidad, “con eso sólo regresaríamos a la situación de hace un año” y con ello no se lograrían resolver los muchos atrasos y lagunas que rigen la legislación para los medios de comunicación.

Explicó que es necesario evitar la concentración en unas cuantas manos. Se refirió específicamente a la decisión de la Comisión Federal de Competencia, la cual establece que para adquirir una empresa de televisión por cable en el Estado de Nuevo León, Televisa está obligada o a ceder parte de los intereses que tiene en el sistema SKY de televisión en la región, o a permitir que otras empresas de televisión restringida puedan incluir programación de los canales de Televisa.

Para el doctor Trejo Delarbre, la decisión de esa Comisión es acertada pero tardía, porque de haberse establecido hace tres años, hoy en México tendríamos una auténtica competencia en el terreno de la televisión de paga, esencialmente lo que significan los sistemas satelitales. Sin embargo, insistió en que las decisiones de esa instancia son relevantes pues se abre la posibilidad, por ejemplo, de que en la Ciudad de México pueda existir un sistema de televisión por cable distinto a Cablevisión (también perteneciente a la empresa Televisa).

Otro de los temas que deben ser discutidos, añadió, es el de los costos de la Internet, al que tiene acceso sólo 20 por ciento de la población, ya que mientras en México se pagan 37 dólares al mes por tener un sistema de banda ancha, en Japón cuesta 75 centavos de dólar, en Francia 1.51 y en Estados Unidos 6 dólares. De igual manera, en Francia, contratar servicio telefónico abierto con llamadas ilimitadas y televisión de paga e Internet de banda ancha cuesta 30 dólares, en tanto que en México la cifra se incrementa a 215 dólares.

En el encuentro, Gabriel Sosa Plata, profesor investigador de la Unidad Cuajimalpa de la UAM, lamentó que los consumidores no estén involucrados en la discusión de la convergencia tecnológica y opinó que es necesaria la creación de la figura de defensa de usuarios de las telecomunicaciones. Si bien la Procuraduría Federal del Consumidor intervino en la reciente falla del servicio de Telcel, todavía es escasa esta participación, agregó.

La convergencia, dijo, abre alternativas como TV por cable, TV satelital, por microondas, Internet, telefonía celular, además de radio y televisión abierta e informó que la telefonía celular alcanza ya a 42 por ciento de hogares mexicanos, además de que uno de cada cinco hogares tenía equipo de cómputo en 2005.

Mencionó que, según datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, 9 por ciento de ellos tenía servicio de Internet; 3 millones de mexicanos hacen trámites bancarios por Internet, los usuarios de TV de cable ascienden a 4 millones en el país, y los suscriptores a TV satelital en un millón 400 mil.

Lo anterior se refleja en el gasto de las familias en servicios de telecomunicación. En 1994 sólo 8.1 millones de hogares destinaba recursos por servicios de telecomunicaciones, mientras que en 2004 son poco más del doble con 17.1 millones de familias. Precisó que los hogares destinaban 2.5 por ciento de su gasto en servicios de telecomunicación, en tanto que hoy éste alcanza más de 4 por ciento; estos hogares gastaron en 2004 cerca de 5 mil 184 pesos en telefonía, televisión de paga e Internet.

La también académica de la UAM, Rosalía Winocour, señaló que en la discusión sobre la convergencia tecnológica se privilegia el aspecto tecnológico, económico y productivo y que ha quedado poco atendido el impacto social de la misma, por lo que es necesario realizar más estudios sobre las audiencias, en tanto que la doctora Fátima Fernández Christlieb hizo énfasis en el papel que deben jugar las universidades como campo natural para la discusión de estos temas, si bien “el panorama es poco optimista”.

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