Comunitarias

La Crónica, 29 de noviembre de 2004

Quizá –pero todavía hoy no deja de ser una suposición– en las próximas horas el gobierno federal extienda los permisos que regularizarían la situación de una decena de radiodifusoras comunitarias que recientemente han estado en riesgo de desaparecer debido a ignorancia de algunos funcionarios y a la intolerancia de los directivos de las empresas comerciales de radiodifusión.

   La Asociación Mundial de Radios Comunitarias, AMARC, ha informado que el viernes pasado el subsecretario de Normatividad de Medios de la Secretaría de Gobernación, Ricardo García Cervantes, se comprometió a que a comienzos de esta semana serían entregados los títulos de permiso a las radios comunitarias que los han solicitado ante el gobierno federal.

   El trámite se ha realizado en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes pero tuvo una recepción tan oblicua por parte de algunos funcionarios de esa dependencia que se hizo necesario que interviniera Gobernación.

   Desde hace meses, los dirigentes de los radiodifusores privados articularon contra las radiodifusoras comunitarias una desmedida campaña y exigieron que no se les otorgara el reconocimiento legal. Algunas de esas pequeñas radiodifusoras dejaron de tramitar su registro y de esa manera incumplieron la ley, pero cuando el gobierno se los requirió estuvieron dispuestas a realizar las gestiones correspondientes.

   La AMARC ha recordado que desde hace dos años sus afiliadas “han emprendido acciones para ser reconocidas legalmente, sin embargo, fue hasta los últimos meses de este año que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes atendió formalmente el tema junto con la Secretaría de Gobernación”.

   El 23 de septiembre pasado diez estaciones entregaron sus expedientes a Comunicaciones y Transportes. No les resultó sencillo hacerlo porque debían cumplir con especificaciones financieras, legales y técnicas, en ocasiones de innecesaria complejidad. Los representantes de esas emisoras estuvieron respaldados por abogados y especialistas en comunicación que las han asesorado para cumplir tales requisitos.

   Las estaciones de la AMARC que esperan recibir el permiso legal para seguir transmitiendo son la emisora zapoteca Radio Calenda de San Antonino de Castillo Velasco; Radio Jen Poj de Santa María Tlahuitoltepec ubicada en la sierra mixe y Radio Nandía de Mazatlán de Villa Flores en la sierra mazateca. Las tres están en Oaxaca.

   También cumplieron con las exigencias legales las estaciones michoacanas Radio Uandarhi, purépecha, en Uruapan y las emisoras campesinas Radio Erandi de Tangancícuaro y Radio Tecapaltepec en la población de ese nombre. En Zapotitlán de Vadillo, Jalisco, se encuentra Ecos de Manantlán.

   Radio Bemba de Hermosillo, Sonora, alentada por un grupo de jóvenes interesados en la capacidad cultural de la radio y La Voladora en Amecameca, Estado de México –con importante presencia en esa comunidad cercana al volcán Popocatépetl–, así como Omega Experimental en Texcoco, completan la relación de emisoras que entregaron los expedientes para lograr el permiso legal.

   Atender a esos requisitos, que la autoridad estableció con inusitado rigor, “representó excepcionales esfuerzos de las comunidades que trabajan con muy pocos recursos ya que se localizan en zonas deprimidas y vulnerables, pero a fin de cumplir con los marcos legales vigentes, los grupos ciudadanos entregaron documentación detallada y sobrada a los requisitos establecidos”, dice la Asociación.

   Otras tres emisoras comunitarias –en Tepeji del Río en Hidalgo, Tepozotlán en el Estado de México y la antigua emisora campesina de Huayacocotla en Veracruz– entregaron también sus expedientes en busca del permiso legal.

   Como demostración de buena fe, hace varias semanas la AMARC consintió en que varias de sus estaciones dejaran de transmitir. A cambio de ello los operadores de las radiodifusoras comunitarias esperan que el gobierno federal cumpla el compromiso de regularizarlas. Es deseable que, con ese paso, cese la persecución –fundamentalmente administrativa y política, pero que ha incluido amagos del Ejército Federal y frecuentes amenazas de Comunicaciones y Transportes– que se ha mantenido contra ellas.

   La delegación mexicana de la AMARC considera que “la entrega de los títulos de permisos a las radios comunitarias permitirá el desarrollo de los proyectos sociales que las sostienen para un servicio público irrestricto sin fines de lucro, tal como ha sucedido con Radio Teocelo, en Veracruz, que en este año obtuvo el Premio Nacional de Periodismo en la categoría de Servicio a la Sociedad, y en semanas pasadas el Premio ‘Compromiso a los demás’ del Centro Mexicano para la Filantropía que le fue entregado por la señora Martha de Fox en reconocimiento a su trabajo como radio comunitaria”. Aplausos de la sociedad, no les han faltado a esas nobles radiodifusoras. Ahora falta que el gobierno cumpla con su responsabilidad de reconocerlas legalmente.

Correo electrónico: rtrejod@infosel.net.mx

Página web: http://raultrejo.tripod.com/

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