Virgilio Caballero

La Crónica, 17 de diciembre de 2002

Junto a la aprobación del paquete fiscal y presupuestario, en las últimas horas del periodo de sesiones que concluyó la madrugada del lunes los diputados conocieron la separación de Virgilio Caballero de la dirección del Canal del Congreso. Entre el cansancio luego de las prolongadas deliberaciones que presenciaron en los días recientes y el jolgorio propio de las felicitaciones que con tanta complacencia se prodigaron, los señores y las señoras diputadas no se dieron tiempo para reflexionar acerca de esa decisión que les anunció Beatriz Paredes, es ese momento aun presidenta de la Cámara.  

   A Virgilio Caballero, la diputada Paredes lo quiso destituir después de un prolongado litigio que ella misma había alentado cuando comprobó que el director del Canal del Congreso actuaba, con pleno profesionalismo, sin atender a instrucciones de carácter partidario. Durante varios meses ese periodista, cuya trayectoria demuestra una honestidad y una eficacia a toda prueba, se encargó de construir una estación televisora al servicio de la sociedad. Ubicado al margen de banderías políticas y sin caer en las pequeñas maquinaciones burocráticas de los grupos de interés que deseaban presionarlo, Caballero le dio al Canal el prestigio que ahora tiene entre quienes se interesan por los asuntos públicos en nuestro país.

   La prueba más importante para el profesionalismo del Canal ocurrió hace una semana, el martes 10, cuando una turba de miembros de El Barzón y otra más de profesores disidentes asaltaron el Palacio Legislativo. El Canal, que estaba transmitiendo la sesión en la Cámara de Diputados, mantuvo abierta la señal y sus televidentes pudieron constatar la grosera agresión que se perpetraba contra el Poder Legislativo.

   Aquella transmisión ha sido celebrada por numerosos comunicadores. La oportunidad, la seriedad e incluso la valentía con que conductores y camarógrafos del Canal ofrecieron en directo las imágenes de la agresión al Palacio Legislativo, constituye el mejor documento de esas horas difíciles. Junto con tales escenas, el Canal mostraba opiniones de diputados de diversas fracciones que condenaban el amago del que estaban siendo víctimas.

   En medio del desconcierto de aquel día dentro del salón de sesiones se propagó la versión de que el Canal estaba difundiendo comentarios adversos a los diputados, o de que solo presentaba opiniones de una fracción parlamentaria. Esa especie la esparció, entre otros, la diputada priista Lorena Beaurregard. Todavía con los agresores a las puertas de la Cámara el coordinador de los diputados del PAN, Felipe Calderón, exigía a gritos a Caballero y acompañando esta frase de expresiones soeces: “¡que ya le pare, que defienda a la Cámara!”.

   El director del Canal no suspendió la transmisión a pesar de las insistencias de varios legisladores. Entendió que su obligación no era complacer los afanes censores de los diputados sino dar a conocer lo que estaba sucediendo en San Lázaro.

   Quienes vimos esa transmisión en vivo, pudimos constatar que los conductores entrevistaban a diputados de todos los partidos. Así que es completamente falsa la versión de que el Canal “censuró a los diputados de distintas fracciones parlamentarias” que la diputada Beaurregard reiteró la madrugada del lunes en la Cámara. Tampoco se sostiene la acusación de la diputada panista Heidi Storsberg, de la Comisión Bicameral del Canal, quien aseguró que Caballero había abandonado su empleo. Los periodistas que lo han buscado en estos días lo han encontrado en sus oficinas, en donde todavía ayer por la tarde estaba despachando.

   Es curioso –y patético–: en vez de enfrentar a los agresores que asaltaron su recinto, muchos diputados prefirieron desquitarse con el director del Canal que no hizo mas que cumplir con su deber.

   La separación de Virgilio Caballero de esa responsabilidad estaba contemplada desde tiempo atrás. El desgaste propiciado por el protagonismo y el autoritarismo de diputados –y diputadas– que hubieran querido una cobertura rígidamente oficialista de las actividades parlamentarias, permitía prever el final de esa gestión. Él exigió que antes de su salida se realizase una auditoría para dejar constancia de la transparencia con que manejó los recursos a su disposición.

   Hombre de una cortesía tan atildada que su apellido suele resultar redundante, Virgilio Caballero ha tenido presencia muy notable en Canal Once, en sistemas de radiodifusión estatales como los de Sonora y Quintana Roo, en oficinas de comunicación, en diarios y revistas. Es un periodista comprometido con su trabajo, con su público y con una comunicación al servicio de la sociedad. Esa perseverancia le ha merecido el aprecio de numerosos colegas suyos. Ese respeto crece gracias a su conducta al frente del Canal del Congreso.

Correo electrónico: rtrejod@infosel.net.mx

Página web: http://raultrejo.tripod.com/

–0–

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s