Granados Chapa, periodista fundamental

octubre 16, 2012

Texto publicado en Zócalo, octubre de 2012

Hay afirmaciones contundentes, muy pocas, que se pueden formular sin temor a que la realidad o la memoria nos desmientan. Esta es una de ellas: Miguel Ángel Granados Chapa fue uno de los periodistas más importantes en la historia de México. Sus reflexiones contribuyeron a desatar, y luego acompañaron críticamente, la transición política que el país experimentó en el último cuarto del siglo 20.

Durante varias décadas, la de Granados Chapa fue una presencia independiente –y en tal sentido, excepcional– dentro de una prensa mayoritariamente sujeta a la voluntad del poder político. La censura, pero a menudo sobre todo la auto restricción ejercidas por la mayor parte de los periodistas y editores, hicieron del periodismo una actividad monótona y previsible. La información y los comentarios políticos solían circunscribirse a la reiteración de notas oficiales y al aplauso resignado o interesado.

El autor de este blog, con Miguel Ángel Granados Chapa y Luis Javier Solana en uno de los programas de la serie “Discutamos México” en 2010

Leer el resto de esta entrada »


Prensa no lucrativa, propuesta de Granados Chapa

diciembre 21, 2011

Zócalo, diciembre de 2011

En una sociedad de mercado, en donde la comunicación de masas es antes que nada negocio, pareciera inevitable que solamente prosperen los medios que mejor se ajusten a los esquemas comerciales. Tal ha sido la lógica que rige a las empresas de comunicación en México y a sus relaciones con la sociedad. Sin embargo ese no es el único camino. Si se recuperasen los principios y fines deseables para la comunicación y se antepusieran los compromisos sociales de las empresas dedicadas a esa tarea podría pensarse en medios de comunicación que, estando en manos de particulares, fueran reconocidos como asociaciones sin fines de lucro.

Esa era la opción que, en un trabajo escrito en 1985, presentó Miguel Ángel Granados Chapa para impulsar una prensa profesional, comprometida con la sociedad y con salvaguardas ante las exigencias de un mercado avasallado a intereses comerciales.

Una nueva figura legislativa proponía el maestro Granados Chapa con el propósito de alentar la prensa sin fines de lucro

Leer el resto de esta entrada »


El periodismo de Granados Chapa

octubre 21, 2011

Una porción de este texto fue presentada en Hoy por hoy de la noche, en W Radio.

Miguel Ángel Granados Chapa ejerció variados géneros periodísticos. Fue reportero en sus años mozos

Cartón de Helioflores, publicado en El Universal. Tomado de http://gobiernolegitimobj.blogspot.com

(en el semanario Crucero); más tarde tuvo sustanciales tareas directivas en medios impresos (Excélsior, Proceso, Punto, La Jornada, Mira) lo mismo que en medios electrónicos (Radio Educación, los noticieros de Canal Once). Fue comentarista en numerosos espacios radiofónicos y conductor de la Plaza Pública en Radio UNAM. Hizo crónica parlamentaria. Pero sin duda la tarea periodística que lo definió era la columna política. Allí encontró el sitio idóneo para amalgamar con libertad la información y la reflexión, e inclusive la convicción y la pasión.

Trabajo por excelencia individual, la columna periodística es un espacio para ofrecer juicios –que sin duda no están exentos de prejuicios–. Las que escribía Granados Chapa no eran columnas carentes de posiciones políticas, al contrario. Todos conocíamos, y abrevamos a diario en ellas, las columnas de Miguel Ángel con cuyas afinidades políticas coincidíamos o disentíamos, pero que siempre ofrecían una exposición ordenada de razonamientos y hechos. Leer el resto de esta entrada »


News of the World: tropiezo del periodismo basura

julio 8, 2011

    Mercachifle de los escándalos, News of the World terminó devorándose a sí mismo. Lo más paradójico a la hora de su desaparición, es que ese tabloide británico perdió la exclusiva y se tendrá que conformar con repetir en su última edición, el domingo próximo, la noticia que este jueves ha conmovido al mundo de la prensa. 

Desmesurado en su búsqueda de estruendo, News of the World transgredió no solamente los límites de la vida privada sino también los de la legalidad y, si es que eso existe para la prensa escandalosa y si las tuvo alguna vez, perdió las coordenadas del buen gusto. Durante años, frente a la sorprendente estupefacción del gobierno pero antes que nada de la sociedad británica, se dedicó a espiar personajes públicos. La intercepción de los teléfonos de políticos, miembros de la casa real y artistas, fue motivo de demandas judiciales que News of the World sobrellevaba con el mismo descaro con que pagaba sobornos a policías que le ayudaban a obtener filtraciones.  Leer el resto de esta entrada »


Contra la publicidad oficial

enero 13, 2011

Publicado en Zócalo, noviembre de 2010

A la publicidad oficial se le discute más con codicia que con ánimo crítico. Se trata de uno de los asuntos más espinosos en el análisis de los medios de comunicación en México.

La publicidad oficial antecede y condiciona nuestra apreciación sobre el sistema de medios en este país. Prácticamente todos hemos vivido en un entorno en donde la presencia de las inserciones pagadas del gobierno federal –y cada vez más de gobiernos e instituciones estatales de todos los niveles– ha formado parte de nuestra apreciación de los asuntos públicos. Leer el resto de esta entrada »


1810: la batalla por la seducción

septiembre 15, 2010

Publicado en Zócalo, septiembre de 2010

La guerra por la independencia también se libró en los medios. La prensa que surgió a partir del Grito de Dolores era eminentemente propagandística, buscaba irradiar o atajar versiones acerca de las acciones militares tanto de los insurgentes como de las tropas realistas y quería competir, con gran vehemencia, por la credibilidad de la gente.

Aquella batalla por la confianza en papel y tinta comenzó cuando, a fines de 1810, Miguel Hidalgo promovió el surgimiento de El Despertador Americano. Correo Político Económico de Guadalaxara. El cura de Corralejo era un hombre culto, sabía del valor de las ideas puesto que abrevó en la lectura de los clásicos latinos y los pensadores de la revolución francesa. Por eso, en cuanto se afianzó en una plaza le encargó al teólogo Francisco Severo Maldonado y Ocampo la publicación del primer periódico insurgente.

El Despertador Americano apareció el jueves 20 de diciembre de 1810. Aquel título, en interpretación de Luis Villoro, aludía a “el cronómetro que marca fijamente una sola hora: la hora decisiva del salto de una esfera de vida a otra distinta, el instante coagulado de la decisión”. Leer el resto de esta entrada »


Prensa mexicana, ¿dónde está?

julio 26, 2010


La revista Replicante publica las respuestas que obtuvo Ariel Ruiz Mondragón a un cuestionario sobre prensa, democracia, pluralidad y violencia. Opiniones de Gerardo Galarza, director editorial de Excélsior; José Gil Olmos, reportero de Proceso; Alejandro Hernández, ex  director de la Escuela Carlos Septién García; Marco Levario Turcott director de la revista etcétera; Carlos Ramírez , columnista de El Financiero y el autor de este blog.


Guillotina contra las revistas

octubre 5, 2009

A menos que la Presidencia de la República haga un desmentido en las próximas horas, se puede considerar que estamos ante una intencionada y grave política de extinción del gobierno federal contra las revistas impresas. La revista etcétera, especializada en medios de comunicación, reveló que la oficina de Comunicación Social de la Presidencia de la República ha suspendido toda contratación de publicidad en medios de esa índole.

Marco Levario, director de etcétera, apunta que los responsables de comunicación en varias dependencias federales así se lo confirmaron: “Los funcionarios nos pidieron omitir su nombre y nosotros creemos que su solicitud es justificada. Por eso nos hacemos responsables de esta información que es al mismo tiempo una denuncia. Desde la oficina de la Presidencia de la República no les expusieron razones o justificaciones, simplemente les ordenaron no contratar publicidad alguna en las revistas y continuar con la promoción de las tareas del gobierno en los medios electrónicos y, en menor medida, en los periódicos”.

Esa acusación fue apuntalada por Proceso, que en su edición de esta semana considera que hay un “Golpe de Calderón contra las revistas”.

La cancelación de la publicidad federal puede ser mortal para revistas que, a pesar de la calidad de sus contenidos, no tienen lectores ni publicidad comercial suficientes para sufragar sus gastos de edición. Hace un par de años, al comentar las disposiciones constitucionales que hubieran cancelado la propaganda a personajes públicos sufragada con recursos fiscales, hicimos un cálculo del peso que tiene la publicidad de origen estatal en algunas revistas relevantes. En esa estimación incluimos todas las inserciones publicitarias de origen estatal, que comprenden las que paga el gobierno federal pero también gobiernos de los estados y otros organismos.

En aquella evaluación, encontramos que en noviembre de 2007 el 80% de toda la publicidad que tenía la revista Proceso era de origen estatal. De allí surgía también el 94% de los anuncios insertados en el semanario emeequis, el 81% de la publicidad en la revista Nexos y el 69% de los anuncios en Letras Libres.

Aquella disposición constitucional no ha sido aplicada por falta de un reglamento que la haga vigente. Por otra parte, posiblemente los mencionados porcentajes han cambiado pero se puede asegurar que la propaganda estatal, fundamentalmente del gobierno federal, sigue constituyendo el principal respaldo financiero para la mayor parte de las revistas políticas y/o culturales más leídas en México.

No debiera ocurrir así. Lo deseable, sería que cada una de esas publicaciones tuviera lectores y respaldo publicitario de índole comercial suficientes para sufragar sus gastos. Pero a consecuencia de una larga historia de connivencias y simulaciones, durante más de medio siglo el Estado ha sido el patrocinador principal de publicaciones de toda índole en nuestro país.

Nadie o casi nadie se consternaría si varias docenas o centenares de pasquines que no tienen pero que tampoco buscan lectores y que solamente existen como instrumentos de chantaje y/o para facturar publicidad de carácter oficial, dejaran de circular debido a la extinción de su principal fuente de ingresos. Pero la cancelación de la publicidad federal afectaría también a revistas cuya contribución a la información y la reflexión las hace cumplir tareas de servicio y beneficio públicos.

La publicidad estatal tiene un flanco perverso y, otro, de índole virtuosa. Tanto el gobierno federal, como cada oficina de prensa en los gobiernos estatales, en algunos municipios poderosos, en el Congreso e incluso en universidades y organismos públicos, ha sido una herramienta para crear adhesiones o, en otros casos, promover represalias. Y por otro lado, sin esos recursos hay proyectos editoriales que no existirían y cuya pertinencia cultural, profesional, periodística y política es evidente.

En otros países, existen leyes o mecanismos de subsidio a la prensa que toman en cuenta el interés social de publicaciones cuyo arraigo local, o cuya calidad específica, las hacen merecedoras de financiamientos por parte del Estado. Por lo general esas asignaciones son resueltas por comités de ciudadanos, conformados de manera plural y con independencia del gobierno y son otorgadas por plazos específicos. Después, se espera que el periódico o la revista beneficiados con tales subsidios hayan consolidado su administración y no tengan que depender de recursos fiscales.

Un sistema así, permitiría emprender una transición para que la prensa de calidad (tanto las revistas hoy amenazadas por una abrupta cancelación publicitaria, como los periódicos que en cualquier momento pueden padecer la misma situación) pudiera regularizar sus fuentes de ingresos.

Si el gobierno federal quiere ahorrar recursos que ahora se dilapidan contratando publicidad en medios de comunicación, podría comenzar por cancelar los anuncios en televisión y radio que no constituyen servicio alguno a la sociedad y con los cuales se mantiene una ilegítima auto promoción de los funcionarios públicos.

De acuerdo con etcétera, las revistas ocupan únicamente el 2.4% del presupuesto para publicidad del gobierno federal que este año ha sido de 3 mil 704 millones de pesos. La mayor parte de esos casi 4 mil millones de pesos ha sido destinada a contratar espacios en televisión (especialmente en Televisa y TV Azteca) en donde el Estado ya dispone de tiempo suficiente para anunciarse.

Una ley de ayudas a la prensa y la suspensión de la propaganda oficial en medios electrónicos, serían medidas que atenderían a la austeridad financiera indispensable en estos tiempos. Así, además, se remediarían la discrecionalidad y el convenencierismo que suelen determinar la asignación de publicidad del gobierno a los medios de comunicación. Todo ello, sin amenazar a docenas de revistas indispensables para una ciudadanía democrática.

Publicado en eje central


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 17.655 seguidores