Convergencia tecnológica

Septiembre 29, 2006

Comentario para TV UNAM, septiembre 28 de 2006

La convergencia tecnológica, en el campo de las comunicaciones, es la amalgama de los recursos digitales con la propagación de mensajes o señales a distancia. Gracias a esa convergencia podemos utilizar el teléfono celular, navegar por Internet o disponer de centenares de canales en la televisión de paga.

   La novedad de estos recursos y su expansión en formatos y con usos también muy recientes, hacen necesaria la existencia de reglas actuales y que le permitan al Estado normar el desempeño de esos servicios.

   En México la llamada Ley Televisa fue un ejemplo de cómo a la convergencia tecnológica se le puede someter a reglas para beneficiar a quienes ya hacen negocio con las telecomunicaciones.

   Ahora, y en parte como resultado de ese marco jurídico, el gobierno federal establecerá las disposiciones que les permitan a las empresas que ya ofrecen servicios de telefonía conducir, además, señales de televisión. Y a los sistemas de televisión de paga, se les permitirá ofrecer servicios de telefonía.

   Está bien aprovechar todos los recursos que permite la convergencia tecnológica. Más oferta, podría significar mayor diversidad de contenidos y precios más bajos en esos servicios.

   Pero si no se establecen salvaguardas para evitar que quienes ya acaparan la oferta  de telecomunicaciones se apropien del mercado de servicios conjuntos, lo que tendremos serán monopolios más poderosos. Es preciso que la convergencia tecnológica beneficie a la sociedad y no solamente a los intereses de Telmex y de Televisa.


Radio digital terrestre. Carta abierta al Presidente Electo de México

Septiembre 21, 2006

México, D.F., a 20 de septiembre de 2006

 

 

LIC. FELIPE CALDERÓN HINOJOSA

PRESIDENTE ELECTO DE MÉXICO

 

ARQ. PEDRO CERISOLA Y WEBER

SECRETARIO DE COMUNICACIONES Y TRANSPORTES

 

P R E S E N T E

 

Ante la posibilidad  de que antes de que concluya esta administración o en los primeros 100 días del próximo gobierno se tome una determinación sobre el estándar digital de radio terrestre que se desarrollará en México, las instituciones y personas abajo firmantes les expresamos las siguientes consideraciones:

 

1. El proceso de convergencia digital está lejos de ser una simple transición tecnológica. Tiene implicaciones de interés público como promoción de la competencia en el sector, ampliación de servicios de información y comunicación a nivel comunitario, optimización en el uso del espectro radioeléctrico, acceso a nuevos servicios de telecomunicaciones, promoción de contenidos locales y de la diversidad cultural. También es una ventana de oportunidad para los planes de desarrollo de cualquier Estado por el acceso más amplio a servicios e información relacionada con la salud, el desarrollo humano sustentable, la justicia, entre otros.

 

2. Por el impacto económico, social y político que tendrá en nuestro país la elección del estándar digital para la radio terrestre, es indispensable que la sociedad cuente con la información que sobre el tema han analizado las autoridades. Hasta ahora no existe información pública sobre las recomendaciones que el Comité Consultivo de Tecnologías Digitales para la Radiodifusión, creado mediante acuerdo del gobierno de Ernesto Zedillo, en julio de 1999, ha hecho en esta materia, ni sobre las pruebas que supuestamente ha llevado a cabo de los diferentes sistemas digitales que actualmente se encuentran disponibles en el mundo.

 

3. Es imprescindible que la sociedad no sólo sea informada, sino también participe en la discusión y en la toma de decisiones en un tema fundamental en materia de medios, comunicación y democracia. El Comité Consultivo de Tecnologías Digitales para la Radiodifusión, entre cuyas atribuciones se encuentra la recomendación del estándar digital para la radio terrestre, sólo está integrado por seis personas: tres que representan a la SCT y tres que representan a la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión (CIRT). No existe hasta ahora la representación ni participación en la toma de decisiones de los medios de servicio público ni de las radios comunitarias. Tampoco participan otros actores que mucho enriquecerían los diagnósticos y la toma de decisiones como la academia, las asociaciones de ingenieros y técnicos en radiodifusión o las empresas fabricantes de receptores y equipos. Es de suma relevancia que en la determinación de las políticas públicas en radiodifusión y telecomunicaciones, el gobierno sea incluyente y cuente con una visión amplia e integradora de las necesidades y expectativas de todos los actores, tanto públicos como privados.

 

4. No debe soslayarse que en los países en los cuales ya se ha iniciado este proceso tecnológico, la participación plural de sectores representativos en decisiones de esta naturaleza ha sido tomada con toda la seriedad y formalidad necesarias. En México es necesario ir por ese camino. Esto permitiría a las autoridades transitar de manera transparente y con criterios democráticos en la enorme responsabilidad que tienen frente a la sociedad.

 

Agradecemos de antemano su atención a la presente y nos ponemos a sus órdenes para cualquier duda o aclaración.

 

A T E N T A M E N T E

 

Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC) en México

Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación (AMIC)

Asociación Mexicana del Derecho a la Información (AMEDI)

Fundación Manuel Buendía

Revista Mexicana de Comunicación

Revista Zócalo

 

Alma Rosa Alva de la Selva, Aleida Calleja, Vicente Castellanos Cerda, Javier Corral Jurado, Javier Esteinou Madrid, Fátima Fernández Christlieb, Daniel Iván García Manríquez, Felipe León López, Patricia Maldonado Reynoso, Jorge Meléndez, Carlos Padilla Ríos, Omar Raúl Martínez, Claudia Segura Medina, Beatriz Solís Leree, Gabriel Sosa Plata, Raúl Trejo Delarbre, Aimée Vega Montiel.

 

Contacto: Representación AMARC México. Tel: 572 49 61

Correo electrónico: aleidda@prodigy.net.mx

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c.c.p. ARQ. HÉCTOR OSUNA JAIME, Presidente de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (COFETEL)


Datos duros: la actuación de los medios

Septiembre 3, 2006

Publicado en Nexos de septiembre de 2006

Durante las campañas electorales, entre enero y junio de 2006, la televisión y la radio destinaron a Andrés Manuel López Obrador más espacio que a cualquier otro candidato presidencial. Tanto en la cobertura de actividades electorales y de los partidos, como en los espacios pagados en medios electrónicos, el candidato de la “Coalición por el Bien de Todos” tuvo una exposición mediática más intensa que cualquiera de sus rivales.

El monitoreo realizado por el Instituto Federal Electoral en 347 noticieros y programas de comentarios en radio y televisión de todo el país entre el 19 de enero y el 30 de junio, encontró que en 6256 horas de contenidos transmitidos en esos espacios y alusivos a las campañas presidenciales, el 24.43% fue para la campaña de López Obrador. El 20.73% se refirió a la campaña del candidato del PRI, Roberto Madrazo. Y el 16.57% de ese tiempo estuvo destinado a cubrir actividades de Felipe Calderón, candidato del PAN.

Esa estimación clasificó aparte las piezas informativas referidas a más de un partido o que aludían a ellos de forma genérica (las cuales recibieron el 20.1% del mencionado espacio) y aquellas que mencionaban el proceso electoral pero no a un candidato o partido de forma específica y que tuvieron el 12.48%.

De acuerdo con la misma medición la candidata del Partido Alternativa, Patricia Mercado, recibió el 2.53% de todo el espacio en noticieros de radio y televisión del país. El candidato de Nueva Alianza, Roberto Campa, alcanzó el 2.27%. Todos estos porcentajes y las horas que implican los hemos calculado a partir de los datos, expresados en segundos, que el IFE publicó en su sitio web: www.ife.org.mx.

 

Escaso contenido negativo

Del total del tiempo evaluado menos del 4% (unas 246 de las 6256 horas que constituyeron el universo del monitoreo) estuvo compuesto por mensajes negativos ya fuese en contra de alguno de los candidatos o del proceso electoral mismo. De ese tiempo considerado como negativo casi la mitad (alrededor de 121 horas) estuvo ocupado por comentarios adversos a López Obrador. En otros términos, de las 1529 horas de exposición que el candidato de la Coalición encabezada por el PRD recibió en noticieros y programas informativos, casi el 8% fue de informaciones y comentarios desfavorables. Los contenidos de esa índole en el tiempo destinado a la campaña de Calderón alcanzaron el 3.6%. Y fueron el 4.9% del tiempo total que recibió Madrazo.

Con esas cifras, se puede considerar que la cobertura que la televisión y la radio les dieron a las campañas electorales resultó, en términos generales, equitativa. Los tres principales candidatos recibieron, cada uno, entre el 17% y el 25% del total de espacios destinados, en televisión y radio, a la elección presidencial. Si hubo algún beneficiado en esa cobertura fue López Obrador que tuvo, como hemos apuntado, un total de 1529 horas.

Calderón recibió espacios equivalentes a 1037 horas y Madrazo un tiempo total de 1297 horas. El candidato del PRD tuvo más menciones negativas pero incluso si el tiempo destinado a esa cobertura adversa se descontara del total de espacios que alcanzó, López Obrador seguiría recibiendo más exposición mediática que el resto de sus contrincantes.

El tiempo considerado como positivo en esa cobertura de la televisión y la radio fue casi marginal pero, también allí, López Obrador llevó la delantera: tuvo un total de 18 horas expresamente favorables en tanto que Madrazo recibió 11 y Calderón solamente 8 horas de contenido de esa índole.

Todos esos datos se refieren a la suma del tiempo que monitoreó la empresa Ibope por encargo del IFE y a partir de una metodología que conocieron y aprobaron los partidos políticos. Se trata de una evaluación en estaciones de radio y televisión en todo el país. Como es comprensible, tales cifras no reconocen los desiguales niveles de audiencia que hay entre las emisoras locales y las de alcance nacional. Por eso es útil asomarnos a datos más desagregados, que muestran el comportamiento de empresas y programas específicos.

Más horas para AMLO

Después de las elecciones, la Coalición por el Bien de Todos se quejó especialmente de la cobertura que la campaña de su candidato presidencial recibió en las televisoras nacionales. Sin embargo, en los noticieros de Televisa López Obrador ocupó un total de 111 horas, en cifras redondas. Madrazo tuvo 107 horas y Calderón 104. En Televisión Azteca el candidato con más cobertura en el conjunto de los noticieros fue Madrazo, con 27 horas y media. Calderón tuvo 25 horas y López Obrador algo más de 22.

En los noticieros más importantes de ambas cadenas la mayor cobertura también se la llevó López Obrador. En “Hechos” de la noche que se transmite en Canal 13 y conduce Javier Alatorre, el candidato de la Coalición que encabezaba el PRD tuvo el 27.34% de las 12 horas con 49 minutos que ese programa dedicó, entre el 19 de enero y el 30 de junio, a la cobertura de las campañas electorales. De ese tiempo, a Calderón y su partido les correspondió el 21.82% y a Madrazo y el PRI el 23.05%.

En esos 5 meses y medio, “El noticiero” de Joaquín López Dóriga en el canal 2 de Televisa destinó 15 horas con 57 minutos a los mismos temas. De ese espacio, López Obrador y su coalición recibieron el 18.87%; Calderón el 17.14% y Madrazo el 15.9%.

Si solamente tomamos en cuenta el tiempo destinado a candidatos y campañas –restando de él las notas y comentarios que hacían menciones generales a la organización del proceso electoral o a varios partidos– tenemos que los dos principales noticieros de la televisión mexicana le otorgaron a López Obrador y a la Coalición por el Bien de Todos el 33.38% de todo ese espacio. Calderón y su partido recibieron el 28.43%. Madrazo y la coalición formada por el PRI y el Partido Verde, el 28.13%. Patricia Mercado y Alternativa, el 5.6%. Roberto Campa y Nueva Alianza, el 4.47%.

Así que también en los espacios informativos de mayor audiencia de la televisión mexicana se registró una cobertura mayor para la campaña de la Coalición por el Bien de Todos en comparación con la que recibieron otros partidos y candidatos.

 

Noticieros de mayor audiencia

Esta ha sido la primera vez, en las elecciones recientes, que el PRD obtiene una atención tan amplia en los medios electrónicos. Durante las campañas para las elecciones presidenciales de 1988 los grupos que luego conformarían ese partido, agrupados entonces en el Frente Democrático que postuló a Cuauhtémoc Cárdenas, recibieron solamente el 3.94% del espacio en los dos principales noticieros de la televisión. En 1994 ese mismo candidato obtuvo el 19.3% de tal cobertura. En 2000, el tiempo para el PRD aumentó al 22.89%. En 2006 fue, como hemos anotado, el 33.38%.

Cuando en 1988 tenía como candidato presidencial a Manuel Clouthier, el Partido Acción Nacional recibió únicamente el 3.48% del espacio en los dos noticieros de mayor audiencia. En 1994, con Diego Fernández como candidato, el 16.7%. En las elecciones de 2000 Vicente Fox y su partido tuvieron una cobertura equivalente al 31% del espacio en esos noticieros. En 2006, ese partido y Calderón, su candidato, alcanzaron un menor porcentaje de tal espacio, el 28.43% .

La cobertura que recibían las campañas del PRI hace apenas tres sexenios era sintomática de la concentración de recursos de toda índole a favor de ese partido. En 1988 la campaña presidencial de Carlos Salinas alcanzó el 92% del espacio en los noticieros principales en cada una de las cadenas televisivas. En 1994 Ernesto Zedillo tuvo el 32% de ese espacio. En 2000 Francisco Labastida y su campaña recibieron el 28.12% de tal cobertura y, seis años más tarde, Roberto Madrazo contó prácticamente con la misma porción, el 28.13%, del espacio en los dos programas de noticias más vistos en el país.

Los partidos más pequeños recibieron en 1988 el 0.87%, prácticamente nada, del mencionado espacio. En 1994, cuando hubo nueve candidatos presidenciales, el 32% de tal información en los dos noticieros. En 2000, el 18.3%. Ahora, a Nueva Alianza y Alternativa esos programas destinaron el 10.08% de la cobertura electoral. La metodología y las fuentes para la estimación de espacios televisivos en las campañas anteriores se encuentran en nuestro libro Mediocracia sin mediaciones que Cal y Arena publicó en 2001.

 

Propaganda pagada

Además de la atención que recibió en noticieros, la de López Obrador fue la campaña que más gastó en la compra de espacios en televisión. También con datos del IFE se puede decir que ese candidato adquirió el 40.48% de toda la publicidad pagada en televisión de todo el país. Eso, sin contar el programa diario que contrató en Televisión Azteca y a cuyas bajísimas tarifas nos referimos en Nexos de marzo pasado.

El desempeño de los medios en las campañas dará mucho que decir. Será útil que esa discusión esté apuntalada en datos verificables y no solamente en impresiones subjetivas o en apreciaciones ideologizadas.